Pequeños refugios: un cuento sobre emociones y recursos internos

2025-01-15

Desde pequeña encontré en el dibujo un lugar donde mis emociones podían existir. Un lugar donde el miedo, la tristeza, la alegría y la curiosidad podían tomar forma y color. Allí aprendí a mirar dentro de mí, a escuchar lo que sentía y a darle espacio sin prisa ni juicio.

Con los años, ese aprendizaje se convirtió en mi brújula: primero como educadora, luego como psicoterapeuta, acompañando a niños, niñas, adolescentes y adultos a explorar su mundo emocional. He aprendido que el sufrimiento no se borra ni se evita; se acompaña. Se reconoce. Se canaliza. Y se transforma.

De esa unión entre sensibilidad, arte y acompañamiento nace Pequeños refugios. Un álbum ilustrado pensado para quienes quieren acercarse a su mundo interior. Para quienes desean calmar su llanto y su sufrimiento, explorar lo que sienten y descubrir recursos que les ayuden a transitar sus emociones.

La historia sigue a un niño en una noche sin luna. Su llanto lo guía, y una voz le acompaña. Le invita a probar distintos caminos: mover el cuerpo descalzo, escuchar la lluvia, dejar que las palabras y los colores fluyan. Cada gesto es un recurso, cada acción un paso hacia la comprensión y la transformación de lo que duele.

El libro propone también la bombilla-refugio, un recurso que ayuda a canalizar emociones dolorosas o difíciles. Dibujar, escribir o imaginar en esa bombilla es una forma de reconocer lo que sentimos, de ponerlo fuera y dentro a la vez, de encontrar calma y sostén. Un espacio que acompaña, que sostiene, que recuerda que cada emoción merece ser escuchada.

Pequeños refugios es una invitación a detenerse, mirar dentro de uno mismo y descubrir que existen recursos internos para acompañar el sufrimiento. Para transformar emociones dolorosas en aprendizaje y cuidado. Para encontrar calma en medio del desorden emocional.

Es un libro para niños, niñas, adolescentes y cualquier persona que quiera acercarse a su mundo interior. Para familias, docentes y psicoterapeutas que acompañan, y para quienes simplemente buscan formas de cuidar su sensibilidad y su vulnerabilidad.

Leerlo es entrar en un pequeño mundo lleno de calma, color y emoción. Es sentir que no estamos solos, que nuestras emociones importan, y que dentro de cada uno hay espacios donde el llanto se calma y el dolor se transforma.

← Volver al blog